Actualmente vivimos una pandemia que ha impactado fuertemente todas las economías del planeta, especialmente las más vulnerables como la del ecuador.
La economía del ecuador depende en gran medida de “commodities”, esta característica la deja muy indefenso ante la crisis económica por consecuencia del “Covid19”.
Hasta la fecha, ha existido 66.400 desvinculaciones según los datos del MDT, lo cual conlleva a tener una nueva pandemia llamada “la económica y social”.
Desde el inicio de la pandemia y la declaratoria de la emergencia sanitaria en el ecuador, el teletrabajo ha llegado a un número aproximado de
El teletrabajo es una modalidad de trabajo perfectamente adecuada ante la pandemia, sin embargo no todas las empresas lo pueden hacer, ya sea por sus características propias, su giro de negocio, la cultura organizacional, entre otros motivos.
Los ecuatorianos sin embargo, no estamos acostumbrados a esta modalidad de trabajo, que en otros países ya existió antes de la pandemia. Como toda modalidad de trabajo, tiene sus ventajas y desventajas.
Las principales ventajas tiene que ver con la eliminación del tiempo perdido que toma al colaborador desplazarse desde su casa a la organización, la reducción de emisiones a la atmósfera, la disminución del tráfico y la disminución del nivel de ocupación del transporte público.
Las desventajas tienen que ver con la pérdida de sociabilización en los ambientes laborales, relación directa con sus compañeros, jefes directos y la interacción directa con clientes externos.
Existe también riesgos ergonómicos y psicosociales que los profesionales de seguridad ocupacional deben gestionar, como es el diseño ergonómico del puesto de trabajo, pausas activas, mayor capacidad de disciplina y organización por parte del colaborador.
El teletrabajo sin duda alguna ha cobrado mayor posicionamiento y se fortalecerá mientras dure la emergencia sanitaria.
Carlos E. Bustamante.
Seguridad, Ambiente y Calidad
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